Y no me refiero al que pasa los porrillos… ahí no me meto.
Es difícil abordar este asunto sin caer en la vulgaridad. La RAE no recoge (aún) el significado de CAMEL TOE, también conocido como “papada de pavo” y, en fin, un sin fin de términos que salgan de las imaginaciones más perversas. Eso sí, si filtráis “camel toe” en google-imágenes, tendréis una explicación muy explícita (valga la redundancia) de lo que es.
Los pantalones ajustados y los leggins son los principales aliados del CAMEL TOE, y sus víctimas favoritas, las que tienden al chonismo o la horterada. Aquí (al menos en este post) no pretendo meterme con el estilismo de nadie. Sólo quiero dar un humilde consejo: antes de salir de casa, no olvidéis mirar cómo os queda lo que lleváis puesto por debajo del ombligo y por encima de los muslos. Ahí, en la parte inombrable, es donde anida y se acomoda el CAMEL TOE, y desde donde comete sus fechorías cuando estamos en público. Os aseguro que siempre que asoma, termina siendo protagonista de los chismorreos más perversos. Especialmente perjudicial en el puesto de trabajo.
Ahí queda dicho